El ateneo de la juventud surgió como respuesta de una generación de jóvenes intelectuales en el ocaso del porfiriato que adelantaron una serie de críticas al determinismo y mecanicismo que alentó el modelo de desarrollo usado por Porfirio Díaz y el grupo conocido como los científicos. Los ateneístas, mediante una serie de conferencias y diferentes esfuerzos culturales, activaron una nueva conciencia reflexiva en torno a la educación. Las conferencias fueron patrocinadas por el secretario de Instrucción Pública Justo Sierra y el subsecretario de Bellas Artes Ezequiel A. Chávez. Formaban parte diversos escritores, músicos, pintores, arquitectos, ingenieros, abogados, médicos y estudiantes, entre los cuales destacan: Pedro Henríquez Ureña, Alfonso Reyes, Julio Torri, José Vasconcelos, Martín Luis Guzmán, entre otros.